
Un conejillo de Indias se acerca muy serio al asistente de voz y le pide dinero prestado, como si Alexa además de poner música también ofreciera créditos personales sin intereses. La escena representa ese punto de desesperación económica en el que uno ya agotó las opciones normales y comienza a negociar con cualquier aparato que responda. El remate está en tratar a la tecnología como el último familiar disponible para pedir ayuda. Un meme ideal para fin de mes, cuando hasta la inteligencia artificial parece tener mejor estabilidad financiera que nosotros.
Comentarios
Publicar un comentario