
Después de varios días intentando comer mejor, llega el momento de comprobar cuánto peso bajé. Me subo a la báscula con esperanza, ilusión y una confianza que dura exactamente dos segundos. La pantalla responde “bájate” y mi autoestima abandona inmediatamente la habitación. Tal vez no era el resultado que esperaba, pero al menos la báscula fue directa, honesta y completamente innecesaria con sus comentarios. 😂
Comentarios
Publicar un comentario